Memoria de un domingo 24 de Julio
Terradillo de los Templarios

Hoy me he dado cuenta que estoy completamente desenganchado de internet. Me he conectado unos minutos al msn y justo en ese mismo momento he sentido unas ganas tremendas de desconectarme (no tiene nada que ver contigo, eh?).

Creo que no quiero perderme ni un minuto de lo que estoy viviendo. Es una pena el saber que esta no es mi vida real y que pronto se acabará. He pensado en alargar mi aventura hasta Finisterre. La verdad es que incluso se me ha pasado por la cabeza volver a casa dando un rodeo por España, en vez de coger un vuelo directoa Barcelona. Tavira, Extremadura, Menorca, Valencia, Madrid… muchas son las opciones. Mi cuenta corriente decidirá mi destino.


En estos 15 días han sido ya algunas las personas que me han dejado huella. A Vicent, que debe estar disfrutando de sus últimos días de vacaciones en su “casita”, se le echa de menos. Una pena que nos tuviera que dejar en Burgos. He conocido a pocos hombres como él (ya me conocéis). Muy buena persona con un gran fondo. Toño, aunque por edad podría ser mi padre, tiene un espíritu jóven que te anima a seguir adelante. Se aprende mucho teniéndolo cerca pero no le perdono que fuese más rápido que yo al invitar a una ronda de cervezas.

Como ya conté anteriormente, Alicia y Antonio son dos bellísimas personas. Muy generosas y desinteresadas. Espero poder compartir con Alicia algunos días más de camino (no pudo ser). Lo que sí es seguro es que nos tomaremos una orchata juntos a nuestro regreso.

Rodrigo a de superar algunos problemillas. Espero y deseo que lo consiga antes de llegar a Santiago (así fue, le encontré en Santiago muy cambiado). Así su regreso a casa será mucho mas pleno. Si consigues mantener una cuenta de correo en funcionamiento, espero poder seguir en contacto contigo!!!

A nuestra pareja de alemanes que les puedo decir? Nada, ellos ya lo saben. Si me necesitan pueden contar conmigo. Son entrañables. (Una pena que no les halla vuelto ver desde Burgos)

Ahora mismo, mientras escribo estas líneas en mi libreta recién estrenada duermen ante mí Judit, Nicole y Jeny. A mi lado Marçal y Paolo. Les veo descansar y me hacen sentir como en una Torre de Babel. Una húngara, una galesa, una californiana, un brasileño y un italiano al que se les ha unido un españolito. Curioso, no? Me encanta. Cuando dirijo la mirada hacia uno de ellos me imagino lo que me han explicado de su vida, su realidad en la vida, cómo son. Los analizo. No puedo tener queja, son fantásticos.

Debo dejarlo aquí porque el sol deja paso a la luna y antes de que el último rayo de sol ilumine las caras de mis nuevos amigos quiero ver hoy por última vez cómo duermen.

Camino de Santiago 2005

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